miércoles, 1 de junio de 2016

Mármol y granito, entre las piedras más duraderas

La elección correcta de los materiales es crucial para cualquier proyecto de construcción y remodelación. Muchos factores influyen sobre este proceso de selección de tal modo que hay que considerar aspectos como la durabilidad, el presupuesto con el que se cuenta y la estructura.

Atendiendo a estos factores, procederemos a enumerar algunas de las piedras más resistentes y recomendables, tanto para interiores como exteriores.


La piedra arenisca 

Es muy resistente a la intemperie y entre sus virtudes se encuentra la gran variedad de colores en la que está disponible. La facilidad que supone trabajar con ella, aunada a su durabilidad, la hace ideal para aplicaciones en pisos, así como estructuras de chimeneas y adoquines. Puede encontrarse en tonos que van desde el rojo y el rosa, hasta el canela y el café.

La pizarra 

Es una piedra extremadamente dura que debe esta propiedad a su formación a partir de la arcilla y la ceniza volcánica. Otra de las aptitudes de la pizarra es que no es porosa, por lo que suele ser utilizada en grandes azulejos para el piso o la decoración de adoquines. Normalmente el color de la pizarra es bastante limitado, prevalenciendo en ella las tonalidades grises, aunque pueden encontrarse algunas piezas en verde, azul o matices morados.

El mármol

Es, indiscutiblemente, una de las piedras más nobles y más comunes cuando se trata de construcción o remodelación. La versatilidad de esta piedra hace que su aplicación sea destinada a un sinnúmero de alternativas, como encimeras, pisos y otros detalles decorativos, entre los que se pueden contar los zócalos, marcos de chimeneas, etc. Es sumamente resistente a la intemperie y la posibilidad de darle un acabado pulimentado la hace muy apreciada en la decoración interior.

El granito 

También compite con el mármol en cuanto a popularidad y por lo general suele usarse con mucha frecuencia para la decoración de encimeras, especialmente en las remodelaciones de baños o cocinas. También se aplica en el piso, donde los constructores italianos han sabido sacar enorme provecho de sus bondades.