lunes, 13 de febrero de 2017

¡IMPORTANTE! Conoce los detalles del sistema de drizas

Existen vestigios del uso de cuerdas para reforzar muros de adobe en la arquitectura prehispánica.

Los trágicos acontecimientos del terremoto de Huaraz en Perú durante el año 1970, fueron de vital importancia para iniciar las investigaciones por parte de un equipo de profesionales, preocupados en desarrollar técnicas de construcción que les permitieran reforzar las edificaciones de muros de tierra, tan comunes en esa región peruana.

Sistema de drizas
En aquel momento, el objetivo no era solo preservar el patrimonio arquitectónico de la región, también estaba de por medio la tarea de garantizar la vida y el bienestar de los habitantes de estas viviendas, susceptibles a los fuertes movimientos de tierra, comenta Armando Iachini.

Fue en el año 2013, en la Universidad Católica del Perú, cuando el ingeniero Julio Vargas Neumann y su equipo de trabajo, presentó el sistema de drizas como una alternativa ecológica, económicamente viable y funcional para reforzar los muros de aquellas construcciones elaboradas en adobe.

El sistema de drizas supera en varios aspectos a las geomallas y a las mallas electrosoldadas, principalmente porque resulta más económico para las familias de escasos recursos o para abaratar los costos de colosales proyectos de restauración, además de que mejora el comportamiento de la estructura ante un sismo.

Armando Iachini explica que esta técnica consiste en rodear las paredes de adobe con una malla tejida con cuerdas o drizas. Las sogas se disponen de forma vertical y horizontal y el espaciado entre cada línea dependerá de las dimensiones de los montículos del muro de adobe. Las cuerdas son bien tensadas entre sí, brindado soporte a las paredes.

La iglesia de San Pedro de Atacama fue restaurada con drizas
La primera vez que el sistema de drizas se implementó en Chile, donde ahora se usa como parte del programa de Capacitación para la Restauración de Fachadas de Belén, fue en la recuperación de la iglesia de San Pedro de Atacama, proyecto que estuvo a cargo de la Fundación Altiplano y que contó con la asesoría de Julio Vargas Neumann. 

Por Armando Iachini

No hay comentarios:

Publicar un comentario